Joyas de oro blanco. Perfectas para el día de la madre

El primer domingo de mayo se celebra el Día de la Madre, aunque ellas se merecerían que todos los días lo fueran. Una gran opción para tan señalada fecha es regalar joyas, algo que nunca pasa de moda y que incluso hoy puede considerarse una tendencia; y dentro de esa tendencia lo que realmente está causando furor es el oro blanco. Qué es el oro blanco El oro blanco es una aleación del clásico oro amarillo con otros metales blancos como el platino, la plata ,el paladio, el níquel o el manganeso. Esta fusión de metales se lleva a cabo porque el oro amarillo puro de 24 quilates es demasiado maleable para la joyería, pudiendo estropearse o deslucirse con mayor facilidad. El oro blanco queda reducido a 18 quilates, haciéndolo más resistente y duradero. Su característica más reseñable es su extraordinario brillo, consecuencia de la capa de rodio con la que habitualmente se recubre, y que le da ese efecto espejo que lo hace tan atractivo. Para mantener en perfectas condiciones ese brillante recubrimiento de rodio tendremos que aplicarle circunstancialmente unos mínimos cuidados a base de agua destilada, jabón líquido quitagrasas, bicarbonato y cepillos de cerdas suaves. Dependiendo de los metales que se usen en su aleación, el oro blanco puede ser más caro que el amarillo, aunque también durará y lucirá más. Como decían las madres de antaño: “Comprar barato, a veces, es comprar dos veces”. Y las madres siempre tienen razón. Cómo combinar el oro blanco Pendientes de oro blanco, anillos de oro blanco, gargantillas, broches… lucen extraordinariamente con ropa de color lila, rosa, rojo y azul. Combinar rubíes y oro blanco crea un efecto muy elegante y sofisticado que puede convertir a nuestras queridas madres en el centro de atención de cualquier celebración, a ser posible con un vestido de noche de color rojo oscuro (un complemento ideal para los regalos del Día de la Madre, todo es poco para ellas). Tradicionalmente, conjuntar joyas de distintos metales estaba mal visto pero, por suerte, los tiempos evolucionan y hoy puede considerarse “trendy” compaginar distintos metales. No hay ningún problema en lucir oro amarillo, blanco y rosa con plata, por ejemplo, en pulseras, collares, pendientes y anillos, siempre que se haga equilibradamente y con elegancia. Si se van a llevar distintos anillos o pulseras, hay que tener la precaución de que tengan un grosor y unas formas similares, ya que si no tendrá un efecto algo chocante. Pero si hay algo que en la actualidad está a la última es regalar anillos de diamante y oro blanco. Como decía aquella canción de los años 80 “entre tú y yo, un diamante es para siempre”. Sobre ningún metal destaca tanto esta piedra preciosa como sobre el oro blanco. Su gran transparencia y claridad, unidas a una capacidad refractiva que le permite dispersar la luz de las diferentes gamas de colores, lo convierte en el complemento ideal del brillante efecto espejo característico del oro blanco, creando un conjunto hipnótico y embriagador.

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Rolex Oyster Perpetual: cómo saber si es original

Rolex es tal vez la marca de relojes de lujo más apreciada. No ofrece solo diseño y elegancia, sino que ante todo asegura calidad tanto en la maquinaria suiza como en las materias primas utilizadas. Un Rolex es un reloj que puede durar toda la vida. Rolex Oyster Perpetual, imprescindible en su colección Una de las líneas más emblemáticas de Rolex es Oyster Perpetual. Oyster fue el primer reloj hermético del mundo, creado en 1926 por la casa Rolex, por aquel entonces llamada Wilsdorf & Davis. También fue el primer reloj de pulsera con cambio de fecha ajustable en el dial. No cabe duda de que se convirtió una de las obras maestras de la casa relojera y responsable de buena parte de su auge inicial. En 1953 aparece el Rolex Oyster Perpetual Submariner ref.6204, sumergible hasta una profundidad de 100 metros. Esta característica se ha conservado en todos los modelos Oyster Perpetual y resulta una de las maneras más sencillas de detectar una falsificación. Distinga un Rolex Oyster Perpetual original de uno falso No cabe duda de que hay falsificaciones buenas y podrían confundir a algunos clientes. No debería suceder lo mismo con los relojeros y distribuidores oficiales. En cualquier caso, si desea adquirir un Rolex, preste atención a los consejos que le daremos a continuación, aunque antes permítanos aconsejarle que elija un modelo Rolex Oyster Perpetual Datejust si va a ser su primer reloj de esta marca: jamás pasa de moda, es un símbolo inequívoco de distinción y se elabora con oro y acero, con un cierre robusto. Las esferas se presentan en tres tamaños diferentes y en algunos colores a elegir. Pasemos a los consejos para detectar falsificaciones: En la actualidad, todos los relojes Rolex son sumergibles e impermeables hasta los 100 metros. Si teme estar ante una falsificación, lo primero que debe hacer es pedir que lo introduzcan en un recipiente con agua y esperar un rato. Si la esfera muestra que se ha infiltrado líquido, no lo dude, el reloj es falso. Ponga a prueba la dureza del cristal de la esfera. En el caso de los relojes Rolex, este cristal es de zafiro, por lo que solo podría rayarse con un diamante. Acerque el reloj a su oreja y escuche en silencio. Los Rolex son silenciosos, no emiten el característico tic-tac de otros relojes porque en los Rolex el segundero se desplaza de manera casi continua, recorriendo distancias tan cortas y en intervalos de tiempo tan breves que el ojo humano percibe el movimiento como si fuera analógico, sin paradas. Si el reloj que le ofrecen tiene un segundero convencional o suena como otro reloj cualquiera, es de nuevo una imitación. Menos preciso, el peso del reloj puede darle una pista de si puede ser original o es imposible. Por las materias primas que se emplean en su manufactura, los relojes Rolex son pesados en comparación con relojes de baja gama, pero con un diseño similar. Comprar un Rolex Oyster Perpetual Datejust de segunda mano Debido a su precio elevado y a su durabilidad, existe un mercado de Rolex auténticos de segunda mano. Entre los más solicitados destaca el modelo que le recomendamos para una primera compra, el Rolex Oyster Perpetual Datejust. Si va a comprar un Rolex de segunda mano, debe ser especialmente cuidadoso con las falsificaciones, no se olvide de nuestras recomendaciones y con los puntos de venta físicos u online. Pero además le conviene estar al tanto del precio medio que se pide por cada modelo, y desconfiar de los sitios donde se ofrezcan estas joyas de la relojería de alta gama a precios mucho más bajos que la media. En el caso del Rolex Oyster Perpetual Datejust, el precio de un modelo de segunda mano suele oscilar entre 2500 y 7500 €, aunque hay modelos especiales por los que se pueden pedir 25.000-30.000 euros. Estos modelos más caros suelen llevar mayor cantidad de oro de primera ley y formar parte de alguna colección especial (son auténticos objetos de coleccionista que aumentan su valor con el paso del tiempo). Lo habitual es que la diferencia de precio entre un original y un Rolex de segunda mano bien conservado sea pequeña, debido a lo imperecedero de sus materiales y a llevar una maquinaria diseñada para durar varias décadas. Otros artículos que te pueden interesar

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Cómo limpiar las monedas antiguas

Lo primero que uno debe plantearse cuando quiere saber cómo limpiar monedas antiguas, es si realmente es necesario hacerlo. Sobre todo si quieres venderlas o subastarlas. “Pawn Stars”, conocido en España como “El precio de la historia”, es un popular programa televisivo que se desarrolla en una casa de empeños y compraventa de todo tipo de productos, incluidas las monedas antiguas. En muchas ocasiones hemos podido ver a entusiasmados clientes que acuden a la tienda con la intención de vender, por ejemplo, monedas antiguas griegas o cartaginesas, y se encuentran con la desagradable sorpresa de que Rick Harrison, el dueño del negocio, les dice: “¿Han limpiado las monedas, verdad? Pues el precio se ha devaluado en un 50 %”. Porque el primer consejo para limpiar monedas antiguas es, paradójicamente, no limpiarlas si puede evitarse. Los coleccionistas aprecian más los detalles de las monedas antiguas, su relieve, que el brillo que puedan tener. Saben que la oxidación natural crea una pátina protectora que incluso puede incrementar el valor numismático de las monedas. ¿Cuándo es conveniente limpiar las monedas antiguas? Son varias las causas por las que nos vemos obligados a limpiar nuestras monedas: eliminar la suciedad provocada por el lodo o la tierra, borrar las huellas dactilares fruto de su simple manipulación o, y esto es bastante desconocido, quitar los restos de PVC que puedan tener. Porque el PVC, material con el que se fabrican las fundas de plástico que en ocasiones usamos para guardar nuestras monedas antiguas, es uno de los peores enemigos de los coleccionistas. Sueltan gases artificiales que pueden corroer el metal. Sólo es recomendable usar estas fundas por periodos cortos y siempre eligiendo las mejores marcas. Invertir un poco más de dinero puede evitarnos disgustos. Materiales para limpiar monedas antiguas Vamos a elaborar el kit de supervivencia básico de nuestras monedas: guantes de látex, agua destilada, jabón neutro, un cepillo de dientes que tenga las cerdas suaves, bicarbonato, bastoncillos de algodón y gomas de borrar (únicamente para manchas rebeldes y con precaución). Con esto ya podemos ponernos manos a la obra. Cómo limpiar monedas antiguas de oro Llenamos un recipiente de agua destilada y disolvemos 5 mililitros de jabón líquido neutro por cada litro. A continuación introducimos las monedas de 10 minutos a un cuarto de hora. Si al sacarlas notamos que aún hay suciedad, las frotaremos suavemente con un cepillo dental y bicarbonato. Posteriormente las enjuagaremos con agua y las secaremos con bastoncillos de algodón. Cómo limpiar monedas antiguas de plata Introducimos las monedas en agua y jabón como con el oro, pero las dejamos en remojo durante dos horas. Cuando las retiremos las colocamos sobre un paño de algodón y limpiamos los restos de suciedad con el cepillo. Volvemos a introducirlas en agua durante media hora y, finalmente, las dejaremos secar al aire. Cómo limpiar monedas antiguas de bronce En la misma solución de agua y jabón introducimos las monedas y, dependiendo de su estado, podemos dejarlas durante horas o, incluso, días. La suciedad se irá deshaciendo sin que tengamos que intervenir con cepillos o algodón. Finalmente las dejaremos secar al aire. Limpiar el bronce es sencillo, solo requiere tiempo y paciencia.

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